Mi formación como monje Zen es la base desde la que acompaño. A ella se suman mis conocimientos de Gestalt y musicoterapia, y el interés por acercar la práctica a la experiencia cotidiana.
Me importa lo que ocurre cuando termina la meditación: cómo te hablas, cómo te relacionas, qué haces con una dificultad y cómo eliges tu siguiente paso.
Te propongo un espacio de escucha y exploración compartida, donde tu experiencia tiene lugar y podemos mirarla con atención.
